educar a los hijos

Los Padres para Educar a los Hijos, indican qué es lo que se debe o no hacer, que es lo correcto o no, desde muy pequeños.

Para que a uno le digan frases como, “Que niño tan educado”, los Padres tenían que Educar a los Hijos, enseñándoles buenas costumbres como saludar a las personas Mayores, pedir la Bendición a la Abuelita…

…Hacer caso siempre a los Padres, etc…ahh…si es que no hacían caso, entonces le venía el castigo con el cinturón, en el caso de mi Padre, o a nalgadas, en el caso de mi Madre.

El educar a los Hijos, era impartir buenas costumbres desde muy pequeños,….

en un edad en donde fácilmente era moldeable a los gustos de los Padres.

Papá y Mamá están ahora en el Cielo, trabajaban mucho para darme una excelente educación, pues ellos querían que superara su nivel estudiantil, los dos tenían instrucción primaria…

..deseaban que tenga un título Profesional.

Este deseo de Ellos me llenaba de alegría y me obligaba a realizar todas las tareas.

Bueno..no es que era de los mejores estudiantes, pero al menos me esforzaba.

Ya cuando uno es Profesional y trabaja en una Compañía como empleado, se da cuenta que la Educación obtenida en la Universidad, no alcanza para desenvolverse en la Vida, ni la buenas costumbres, ni tradiciones.

Pues la Vida en el Mundo, no es como la etapa estudiantil, en donde antes de un examen uno estudia, da las pruebas y pasa y se Gradúa.

La Vida de este Mundo, contiene traiciones, desengaños, injusticias, en fin aspectos negativos.

Entonces llegué a la conclusión que hacía falta lo más importante en la EDUCACIÓN de los HIJOS…

….y esta es, ENSEÑARLES la PALABRA de DIOS.

Mientras la edad sea más temprana mejor.

Educar a los hijos, es una responsabilidad llena de Amor, con el objetivo de entregarles la mejor herencia que se puede dejar…

…Y no me refiero solo a la obtención de un Título Profesional, Oficio, Buenas Costumbres, etc., para desenvolverse en la vida,

si no al hábito de la Lectura de la Palabra de DIOS, la BIBLIA.

 

Un Abrazo.

Pablo Simbaña Cabezas